domingo, 25 de enero de 2015

REIMAGINANDO A LOS MONOS DE NOCHE

A mediados de los años noventa del siglo XX un grupo de amigos andábamos recorriendo varios de los Pueblos del Sur del estado Mérida, en Venezuela, y en el camino de regreso a la ciudad de Mérida nos detuvimos un instante en el pueblo de Tovar. Por cosas de la vida fue cerca de una tienda que vendía animales domésticos y productos para su cuidado y alimentación. Mientras mirábamos canarios, periquitos, perros, peces y tortugas, en una pequeña jaula de alambre había, sorprendentemente, una pareja de monos de noche (Aotus sp) que eran ofrecidos en venta como mascota. Esa situación fue chocante ya que me resultaba indignante y preocupante ver a unas criaturas tan maravillosas encerradas y en condiciones tan deplorables. Aunque hicimos más tarde la respectiva denuncia ante las autoridades competentes no percibimos mayor interés en resolver el caso.

Al tiempo me puse a indagar sobre la historia natural de esos primates y me resultó bastante fascinante conocer su paralelismo o convergencia con algunas costumbres de sus parientes distantes de Madagascar: los famosos lémures. Además de su aspecto y hábitos predominantemente nocturnos me resultó interesante saber que los monos Aotus eran unas de las formas de vida menos conocidas del trópico americano (y aún lo son). Imaginé cómo me hubiese gustado ver en realidad a aquella pareja de monitos encerrados y así fue que me motivé a realizar una pintura en acuarela en el año 1997. En aquel entonces se la mostré a un amigo en Caracas y le gustó tanto que se animó a comprármela para su colección personal. Por suerte antes de entregársela pude hacerle una foto que quedó como testimonio de aquel trabajo. Transcurridos 16 años, en una conversación con aquel amigo (ahora residenciado en Mérida) me confesó que lamentablemente había perdido la pintura de los monitos de noche durante una mudanza y que aunque siempre había querido recuperarla ya se había resignado a perderla. Entonces me confesó que la única manera de mantener el recuerdo vivo y tangible sería pidiéndome si yo podía repetirla. Lo medité bastante antes de darle una respuesta, entre sentimientos encontrados ya que me dolía saber que aquel trabajo se había “perdido”. No soy amigo de repetir trabajos de arte porque siempre los hago por inspiración y no tanto por encargos. Sin embargo, al tiempo me fui motivando en hacer una nueva versión o re-imaginación de la obra original. Sabía que no iba a ser una copia fiel del trabajo original, pero igual representaba un reto interesante.

Así como los cantantes reinterpretan sus canciones, pensé que sería atractivo retomar los pinceles, la cartulina y las acuarelas y volver a plasmar mi visión de los monos de noche en su mabiente natural. Al cabo de 5 días los monitos de noche “resucitaron” de su forzada "extinción" para recuperar el espacio físico y emocional del artista y del amigo interesado en mi obra artística. 

En esta ocasión comparto con ustedes imágenes de la obra original del año 97 y de la nueva versión realizada a finales del año 2014. Como autor a mí me gustan ambas versiones, pero como en asuntos del arte todo es relativo dejaré a juicio de cada quien cuál le gusta más. Me agrada e ilusiona la idea de creer que todavía en las noches, las sombras y siluetas de unos pequeños monos saltarines recorren los bosques tropicales prosperando en un mundo que insiste en llevarlos a la extinción. Si deseas adquirir una copia digital en alta resolución o una versión impresa en cartulina de alta calidad, puedes contactarme al e-mail: visiontorres@gmail. com para negociar las tarifas y usos. De antemano, muchas gracias por interesarte en mi trabajo de artes visuales.

Monos de noche (Aotus sp). Técnica: Acuarela. Versión 1997.
Monos de noche (Aotus sp). Técnica: Acuarela. Versión 2014.